20/5/14

Interpretar los mensajes (Parte II)

En una entrada anterior comentábamos que por un lado esto sucede porque al igual que las personas evolucionamos nuestra comunicación también debe hacerlo; ¿se imaginan diciendo a sus hijos a los 7, 12, 16 años: “ajo, ajo, ajo,....paaa-pá, maaa-má”, suena ridículo, pero casi es lo que estamos haciendo. En cierta forma les seguimos viendo niños, con escasos criterios válidos porque “todavía es un crío” y cuando nos hablan respondemos automáticamente sin hacerles mucho caso, es cuando ellos sienten rechazo y falta de atención y comprensión.

Puede que en un principio intenten llegar a nosotros de una forma torpe en ese momento justo antes del cambio, pero sus criterios han comenzado a cambiar, por lo que nuestra forma de “comprenderles” también lo tendría que hacer, en ese instante a veces es tan sencillo como a una pregunta o petición suya que genere conflicto dedicarles un poco más de tiempo para entenderles. Por ejemplo: “este sábado he quedado con mis amigos para ir a..., o hasta...”; podemos contestar “no, no tienes todavía edad para ir a..., o para llegar tan tarde”, es decir, una respuesta automática porque creemos que aun son niños. Pero podemos detenernos y escuchar y parafrasear a la vez que recabamos más información sobre su vida y sus sentimientos: “si te he entendido bien tienes ilusión (o interés...) en estar con tus amigos este sábado”, respuesta: sí. A partir de aquí el joven siente que su progenitor/a se interesa por él/ella y por su vida, se encontrará más dispuesto a contar cosas sobre sus intereses, actividades, compañías, etc.; por lo que debemos seguir parafraseando su sencilla y escueta petición: “dices que vas a ir con tus amigos, ¿con los del Instituto (los del barrio,...)?”; “veo que estaréis unas x personas”; “¿en qué consiste esa actividad?, la desconozco”, “¿es divertida?”, y dentro de esta forma de comunicarnos un sinfín de preguntas desde el interés sano de los padres sobre la vida de nuestros hijos y no como un interrogatorio para buscar el punto flaco para denegar la autorización, demonizar sus compañías, hacerle sentir como un bebé, etc.; los hijos crecen y nuestra confianza hacia ellos también debe aumentar a la vez que exigirles más responsabilidad, les podemos ofrecer más confianza en ellos pero también hay que hacerles ver que esto conlleva adquirir más responsabilidad en sus actos y su vida.

   Como ya habrán visto parafrasear es formular de manera distinta, replantear, resumir o repetir lo que alguien acaba de decir, sin emitir juicios ni opiniones, para asegurarnos y asegurar que se ha comprendido bien el mensaje.

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